¿Te gusta darle a tus platos un toque único con ajo o cebolla? Entonces, en lugar de usarlos  puedes optar por el ajo  o la cebolla en polvo, un condimento que se funde a la perfección con todas las recetas consiguiendo darle un toque diferente a tus platos y lleno de sabor. En los supermercados podrás encontrarlos  fácilmente ya preparados pero, como en la mayoría de los casos, este producto está condimentado con químicos que anulan muchas de los beneficios naturales de este producto.

Por este motivo vamos a contarte cómo hacer ajo o cebolla en polvo consiguiendo, así, un condimento nutritivo y delicioso para tus recetas.

¿Alguna vez has querido hacer tu propia Cebolla en polvo casera?

Bueno, hoy vamos a ver lo fácil y rápido que se puede hacer además de divertido también es delicioso. La primera parte es para llorar, literalmente debemos cortar la cebolla lo más fina que podamos. Los extremos los tiramos.

Cómo deshidratar la cebolla.

Una vez que la tengamos toda cortada hay que deshidratar la cebolla, si contamos con un deshidratador genial, sino podemos hacer un deshidratador solar.
Otra opción es deshidratarla en el horno, para esto calentamos el horno a unos 60 grados y las dejamos horas, poco practico, costoso económicamente y ecologicamente hablando.

La opción más práctica en verano sobre todo y es como se hace tradicionalmente es al Sol.  Para esto debemos escoger una zona bien soleada, donde colocaremos las cebollas cortadas y cubiertas con una tela mosquitera para evitar los insectos. La cebolla debe estar colocada con buena separación entre las rodajas.

El proceso es algo largo lleva dos o tres días hay que escoger días de verano secos y calurosos para esto, podemos aprovechar y hacer unos ricos tomates seco al mismo tiempo.
Importante si secamos al sol, mover las cebollas un par de veces al día.

Hacer el polvo.

Una vez que estén completamente secos los colocamos en un procesador de alimentos y trituráramos hasta obtener un polvo fino.
NO debemos abrir el procesador de alimentos de inmediato, hay que dejarlo reposar durante 5 minutos o, de lo contrario, podemos acabar con polvo de cebolla por toda la cocina y no es agradable, lo dijo por experiencia.

¡Este polvo de cebolla hecho en casa es realmente sabroso! Es un poco dulce y mucho más sabrosa que la variedad que compra en la tienda. Espero que hagas la tuya y la disfrutes.

Ingredientes:

-Cebollas (en rodajas finas).

Instrucciones:

-Limpie y corte las cebollas lo más finas posible. Si usa el método del horno, precaliente el horno a unos 70 grados.  Coloque en la bandeja del deshidratador o en la bandeja para hornear si usa el horno o en el lugar elegido si vamos a secar al sol.

-Seque hasta que no quede absolutamente nada de humedad en ellos.   En un deshidratador esto tomó 6 horas, pero en el horno podría tomar hasta 12 horas.

-Una vez que las cebollas estén completamente deshidratadas, chóquelas en el procesador de alimentos y procese hasta que tenga un polvo fino. (NO abra el procesador de inmediato).  Almacene en un recipiente hermético y ¡disfrútelo!.

Como Hacer Ajo en Polvo

Lo primero que debemos realizar para poder hacer ajo en polvo es pelar los dientes para que estén preparados para ser cocinados. Cuando los tengamos sin piel, tendremos que filetearlos en trozos finos intentando conseguir que queden muy finos y delgados, de esta manera, será más fácil trabajar con ellos.

En cuanto tengas todos los dientes perfectamente cortados, es el momento de cocinarlos. Antes de nada, tendrás que precalentar el horno a 150 grados tanto por arriba como por abajo, así, estará a la temperatura perfecta para poder preparar los ajos en polvo. Mete los trozos fileteados en una bandeja (apta para el horno) y deja que se cocinen durante unas 2 horas, aproximadamente a temperatura baja; este procedimiento está indicado para deshidratar al máximo los ajos.

Transcurrido este tiempo, los ajos estarán completamente secos por lo que estarán en el punto idóneo para poder hacer polvo con ellos. Para conseguirlo, tendrás que esperar a que se enfríen un poco los dientes de ajo y, cuando estén listos, los meteremos en una licuadora o, en caso de que no tengas, en un mortero. Tritura al máximo hasta que aparezca el polvo deseado.

¡Y listo! Ahora ya puedes guardar tu ajo en polvo en un recipiente e irlo usando cuando cocines. Otro buen condimento para tus platos es la sal, por eso, en unComo te damos los pasos para que aprendas a hacer sal de ajo.

El tiempo de horneado que te hemos indicado dependerá siempre del grosor con el que hayas cortado los dientes de ajo; si cuando vas a apartar el ajo ves que aún están húmedos, deja que se cocinen durante más tiempo para conseguir quitarles toda la hidratación. Este paso se puede obviar si dispones de un deshidratador de alimentos.